Notas, fotos y videos de ese costado insólito que tiene el deporte más lindo del mundo.

lunes, 9 de julio de 2012

El insomnio de Iulian

Iulian Gandac es el nombre del arquero de la Selección Rumana de fútbol-playa que hace pocos días, jugando contra Francia, protagonizó la jugada más desgraciada de su carrera en un partido de clasificación para la Copa del Mundo 2013.

En momentos en que el receso del fútbol grande hace que hasta el gol más tonto adquiera relevancia de gran primicia, el desdichado arquero logró una involuntaria celebridad ya que el video que veremos dio la vuelta al mundo.

Rumania perdió 4 a 3, quedó fuera del Mundial y el pobre Iulian ya no puede dormir.


Por Dickie R. para futbolcurioso.blogspot.com

viernes, 6 de julio de 2012

El mejor gol de la Libertadores

El certamen continental, que por octavo año consecutivo se definió en Brasil, quedó en manos de Corinthians por primera vez en la historia. Boca jugó su décima final e igualó la marca de Peñarol, pero no pudo alcanzar a Independiente, que se mantiene como el máximo ganador con siete copas. El Timao ganó la Libertadores de manera invicta, algo que no sucedía desde 1978, y Julio Falcioni perdió su cuarta final (tres como futbolista y ahora una como DT).

Hasta ahí un breve resumen. Pero, ¿cuál fue el mejor gol? Para Fútbol Curioso no hay dudas: el tremendo zapatazo de Dorlan Pabón, en el 3-0 de Atlético Nacional ante Peñarol.


lunes, 2 de julio de 2012

Las vamos a extrañar

Las Promociones, en el fútbol argentino, pasaron a la historia. Ya no habrá más novelas de ciencia ficción como la de Chacarita y Nueva Chicago, y héroes tales como el arquero del Torito, Daniel Monllor. Los torneos finalizarán con punto final y no con puntos suspensivos. Seguramente nos quedaremos con ganas de más.

En el año 2000 se comenzaron a jugar en Primera División y tres años más tarde aparecieron en el Ascenso. Entre las promos de la A-B Nacional, BN-B Metropolitana, BM-C y C-D se disputaron 56 repechajes. En 41 oportunidades los equipos se mantuvieron en su categoría, mientras que en 15 ocasiones hubo ascenso/descenso. Esto significa que en el 73 % de las veces las Promociones no generaron movimientos y en el 27 sí.


El fin de semana que pasó dejó un par de hechos inéditos. Por primera vez un equipo de Primera C pudo vencer al de la B Metro (Central Córdoba derrotó a Italiano) y por primera vez se dio un 0-0 en el global de una Promoción entre un conjunto de la A y uno de la B Nacional (el empate sin goles que favoreció a San Martín de San Juan).

Esta última situación, de 180 minutos sin tantos en un repechaje argentino, tenía un antecedente en el Ascenso. El 0-0 de 2009 entre San Telmo, de la B, y Berazategui, de la C.


Generadoras de infinitas sensaciones, se van para volver quién sabe cuándo. Muchos las vamos a extrañar.

viernes, 29 de junio de 2012

Abajo del arco

Sólo aquellos que erraron un gol sin arquero saben la frustración que se siente. A todos ellos, el siguiente compacto les servirá para darse cuenta de que esa situación se da más seguido de lo que piensan. Los que nunca sufrieron esa "desgracia" simplemente vean y disfruten de no haber pasado por eso.

lunes, 25 de junio de 2012

Un campeón diferente


Un campeón raro pero, por supuesto, un ganador merecido. Arsenal, como club, cuenta con algunas particularidades que lo convierten en un triunfador fuera de lo común. Para empezar es el más joven de los 17 campeones argentinos: se fundó recién en 1957. Mientras casi todas las instituciones que alguna vez festejaron en el fútbol profesional ya celebraron el centenario, el equipo del Viaducto tiene sólo 55 años de vida.

Esto se notó en la forma (¿poco pasional?) en que sus simpatizantes festejaron el logro. Arsenal no sólo cuenta con pocos hinchas en comparación al resto de los clubes de Primera sino que, además, es muy factible que varios sean también de otros cuadros. Y es lógico: es probable que, a la hora de su aparición, la gente del barrio lo haya adoptado como segundo equipo.

En el rubro estadísticas también cuenta con algunas curiosidades. Es el único conjunto campeón de Primera División que pasó por las cinco categorías del fútbol argentino (A, B Nacional, B Metropolitana, Primera C y Primera D). Y hay más: es uno de los tres que nunca bajó de Primera, junto a Boca e Independiente.

El nuevo descendido también tuvo una rareza. Es la primera vez que baja un equipo a la B Nacional al que se le computa un torneo ganado (Apertura 2009). Una pésima temporada 2011/12, con apenas 22 unidades, permitió la debacle de Banfield.

Fue un fin de semanas de locos, que quedará en el recuerdo. Una enorme cantidad de partidos en simultáneo y un campeón diferente: Arsenal Fútbol Club.

viernes, 22 de junio de 2012

¿Sabías que...?

Copa Libertadores


- Por octavo año consecutivo la Copa Libertadores se definirá en Brasil. La última vez que el último encuentro se jugó en otro país fue en la edición de 2004: la vuelta del choque decisivo fue en Colombia y el campeón fue Once Caldas.

- Boca disputará su décima final de Copa Libertadores. De las nueve que jugó, ganó seis (1977, 1978, 2000, 2001, 2003 y 2007) y perdió tres (1963, 1979 y 2004).

- Para el Corinthians será la primera final de Copa Libertadores. El conjunto brasileño cuenta con una curiosidad: nunca fue campeón de América pero sí obtuvo un Mundial de Clubes. Participó en el año 2000 por haber ganado el Brasileirao y se quedó con la copa.


Grandes que se despiden



- Entre Juan Sebastián Verón (16), Gabriel Milito (14) y Esteban Fuertes (1) suman 31 títulos. El único campeonato que consiguió el Bichi fue en River (Clausura 2003).

- Entre los tres suman 316 goles. La Bruja marcó 76, Milito convirtió 12 y Fuertes hizo 228. El Bichi es el futbolista con más presencias en Colón (301 partidos) y el máximo artillero de la historia del club (140 gritos).

lunes, 18 de junio de 2012

Vacío legal


El fútbol argentino atraviesa una situación inédita. A falta de una fecha las matemáticas aseguran que Tigre puede finalizar primero y, al mismo y tiempo, quedar en zona de promoción. ¿Qué sucedería en ese caso?

La pregunta es tan buena que carece de respuesta. En realidad, respuestas hay muchas pero ninguna sólida. Algunos dirigentes de AFA aseguran que primero debería disputar el repechaje con el equipo de la B Nacional y en caso de ganarlo se proclamaría campeón. Otros afirman que el sólo hecho de jugar la promoción le impide quedarse con el título.

Lo que hizo Tigre para provocar esta confusión (sumó 62 unidades en 37 fechas) es insólito, pero más raro aún es que esta situación no esté reglada (para ver el reglamento del actual campeonato hacer click acá).

Por ahora hay un vacío legal. El fútbol argentino merece una respuesta de su Asociación. ¿Promoción mata campeonato? ¿Son compatibles?

viernes, 15 de junio de 2012

Messi es un perro

* Se trata de la teoría de Hernán Casciari. La nota fue publicada en la edición Nro. 6 de revista Orsai.


Todo empezó esta mañana: estoy mirando sin parar goles de Messi en Youtube, lo hago con culpa porque estoy en mitad del cierre de la revista número seis. No debería estar haciendo esto.

De casualidad hago clic en una compilación de fragmentos que no había visto antes. Pienso que es un video más de miles, pero enseguida veo que no. No son goles de Messi, ni sus mejores jugadas, ni sus asistencias. Es un compilado extraño: el video muestra cientos de imágenes —de dos a tres segundos cada una— en las que Messi recibe faltas muy fuertes y no se cae.

No se tira ni se queja. No busca con astucia el tiro libre directo ni el penal. En cada fotograma, él sigue con los ojos en la pelota mientras encuentra equilibrio. Hace esfuerzos inhumanos para que aquello que le hicieron no sea falta, ni sea tampoco amarilla para el defensor contrario.

Son muchísimos pedacitos de patadas feroces, de obstrucciones, de pisotones y trampas, de zancadillas y agarrones traicioneros; nunca las había visto a todas juntas. Él va con la pelota y recibe un guadañazo en la tibia, pero sigue. Le pegan en los talones: trastabilla y sigue. Lo agarran de la camiseta: se revuelve, zafa, y sigue.

Me quedé, de repente, atónito, porque algo me resultaba familiar en esas imágenes. Puse cada fragmento en cámara lenta y entendí que los ojos de Messi están siempre concentrados en la pelota, pero no en el fútbol ni en el contexto.

El fútbol actual tiene una reglamentación muy clara por la que, muchas veces, caer al suelo es asegurar un penal, o conseguir que se amoneste al zaguero contrario es propicio para futuros contragolpes. En estos fragmentos, Messi parece no entender nada sobre el fútbol ni sobre la oportunidad.

Se lo ve como en trance, hipnotizado; solamente desea la pelota dentro del arco contrario, no le importa el deporte ni el resultado ni la legislación. Hay que mirarle bien los ojos para comprender esto: los pone estrábicos, como si le costara leer un subtítulo; enfoca el balón y no lo pierde de vista ni aunque lo apuñalen.

¿Dónde había visto yo esa mirada antes? ¿En quién? Me resultaba conocido ese gesto de introspección desmedida. Dejé el video en pausa. Hice zoom en sus ojos. Y entonces lo recordé: eran los ojos de Totín cuando perdía la razón por la esponja.


Yo tenía un perro en la infancia que se llamaba Totín. Nada lo conmovía. No era un perro inteligente. Entraban ladrones y él los miraba llevarse el televisor. Sonaba el timbre y no parecía oírlo. Yo vomitaba y él no venía a lamer.

Sin embargo, cuando alguien (mi madre, mi hermana, yo mismo) agarraba una esponja —una determinada esponja amarilla de lavar los platos— Totín enloquecía. Quería esa esponja más que nada en el mundo, moría por llevarse ese rectángulo amarillo a la cucha. Yo se la mostraba en mi mano derecha y él la enfocaba. Yo la movía de un lado a otro y él nunca dejaba de mirarla. No podía dejar de mirarla.

No importaba a qué velocidad moviera yo la esponja: el cogote de Totín se trasladaba idéntico por el aire. Sus ojos se volvían japoneses, atentos, intelectuales. Como los ojos de Messi, que dejan de ser los de un preadolescente atolondrado y, por una fracción de segundo, se convierten en la mirada escrutadora de Sherlock Holmes.

Descubrí esta tarde, mirando ese video, que Messi es un perro. O un hombre perro. Esa es mi teoría, lamento que hayan llegado hasta acá con mejores expectativas. Messi es el primer perro que juega al fútbol.

Tiene mucho sentido que no comprenda las reglas. Los perros no fingen zancadillas cuando ven venir un Citroën, no se quejan con el árbitro cuando se les escapa un gato por la medianera, no buscan que le saquen doble amarilla al sodero. En los inicios del fútbol los humanos también eran así. Iban detrás de la pelota y nada más: no existían las tarjetas de colores, ni la posición adelantada, ni la suspensión después de cinco amarillas, ni los goles de visitante valían doble. Antes se jugaba como juegan Messi y Totín. Después el fútbol se volvió muy raro.

Ahora mismo, en este tiempo, a todo el mundo parece interesarle más la burocracia del deporte, sus leyes. Después de un partido importante, se habla una semana entera de legislación.

¿Se hizo amonestar Juan exprofeso para saltarse el siguiente partido y jugar el clásico? ¿Fingió realmente Pedro la falta dentro del área? ¿Dejarán jugar a Pancho acogiéndose a la cláusula 208 que indica que Ernesto está jugando el Sub-17? ¿El técnico local mandó a regar demasiado el césped para que los visitantes patinen y se rompan el cráneo? ¿Desaparecieron los recogepelotas cuando el partido se puso dos a uno, y volvieron a aparecer cuando se puso dos a dos? ¿Apelará el club la doble amarilla de Paco en el Tribunal Deportivo?

¿Descontó correctamente el árbitro los minutos que perdió Ricardo por protestar la sanción que recibió Ignacio a causa de la pérdida de tiempo de Luis al hacer el lateral?

No señor. Los perros no escuchan la radio, no leen la prensa deportiva, no entienden si un partido es amistoso e intrascendente o una final de copa. Los perros quieren llevarse siempre la esponja a la cucha, aunque estén muertos de sueño o los estén matando las garrapatas.

Messi es un perro. Bate records de otras épocas porque solo hasta los años cincuenta jugaron al fútbol los hombres perro. Después la FIFA nos invitó a todos a hablar de leyes y de artículos, y nos olvidamos que lo importante era la esponja.

Y entonces un día aparece un chico enfermo. Como en su día un mono enfermo se mantuvo erguido y empezó la historia del hombre. Esta vez ha sido un chico rosarino con capacidades diferentes. Inhabilitado para decir dos frases seguidas, visiblemente antisocial, incapaz de casi todo lo relacionado con la picaresca humana. Pero con un talento asombroso para mantener en su poder algo redondo e inflado y llevarlo hasta un tejido de red al final de una llanura verde.

Si lo dejaran, no haría otra cosa. Llevar esa esfera blanca a los tres palos todo el tiempo, como Sísifo. Una y otra vez. Guardiola dijo, después de los cinco goles en un solo partido:

—El día que él quiera hará seis.

No fue un elogio, fue la expresión objetiva del síntoma. Lionel Messi es un enfermo. Es una enfermedad rara que me emociona, porque yo amaba a Totín y ahora él es el último hombre perro. Y es por constatar en detalle esa enfermedad, por verla evolucionar cada sábado, que sigo en Barcelona aunque prefiera vivir en otra parte.

Cada vez que subo las escaleras internas del Camp Nou y de pronto veo el fulgor del pasto iluminado, en ese momento que siempre nos recuerda a la infancia, digo lo mismo para mis adentros: hay que tener mucha suerte, Jorge, para que te guste mucho un deporte y te toque ser contemporáneo de su mejor versión, y, trascartón, que la cancha te quede tan cerca.

Disfruto esta doble fortuna. La atesoro, tengo nostalgia del presente cada vez que juega Messi. Soy hincha fanático de este lugar en el mundo y de este tiempo histórico. Porque, me parece a mí, en el Juicio Final estaremos todos los humanos que han sido y seremos, y se formará un corro para hablar de fútbol, y uno dirá: yo estudié en Amsterdam en el 73, otro dirá: yo era arquitecto en São Paulo en el 62, y otro: yo ya era adolescente en Nápoles en el 87, y mi padre dirá: yo viajé a Montevideo en el 67, y uno más atrás: yo escuché el silencio del Maracaná en el 50.

Todos contarán sus batallas con orgullo hasta altas horas. Y cuando ya no quede nadie por hablar, me pondré de pie y diré despacio: yo vivía en Barcelona en los tiempos del hombre perro. Y no volará una mosca. Se hará silencio. Todos los demás bajarán la cabeza. Y aparecerá Dios, vestido de Juicio Final, y señalándome dirá: tú, el gordito, estás salvado. Todos los demás, a las duchas.

lunes, 11 de junio de 2012

Trapattoni, la leyenda continúa

El director técnico italiano Giovanni Trapattoni, actual entrenador de Irlanda, se convirtió en el DT más viejo de la historia de la Eurocopa. Con 73 superó por dos años a Otto Baric, que dirigió a Croacia en la Euro 2004.

Este nuevo récord de Il trap, como lo apodan, es una buena excusa para repasar algunos de sus logros. Si se suman sus títulos como jugador y técnico la cifra alcanza a 30. Ganó la Champions y la Copa Intercontinental en ambos roles. Un animal.

Como futbolista sólo se desempeñó en el Milan (entre 1959 y 1971) y dio 7 vueltas olímpicas. Como entrenador logró 23 campeonatos, con la particularidad de que se consagró en cuatro países diferentes: consiguió las ligas de Italia (en siete ocasiones), Alemania, Portugal y Austria.

Es considerado el entrenador italiano más ganador de todos los tiempos a nivel clubes.

En el rubro selecciones dirigió a Italia, entre 2000 y 2004, y en 2008 se hizo cargo de Irlanda. Con este seleccionado estuvo muy cerca de clasificar al Mundial 2010, aunque una recordada mano de Thierry Henry los dejó afuera. Pero Trapattoni tuvo su revancha y metió a Irlanda en una Eurocopa luego de 24 años.

Es un ganador nato. Tiene 73 años pero la leyenda continúa.

viernes, 8 de junio de 2012

Tuvo FE (fantasía y efectividad)

La acción de por sí es curiosa por su espectacularidad. Un jugador de futsal hizo una maniobra tremenda: cinco pisadas, caño y gol. Queda la duda si el tanto fue de él o de un compañero/ladrón, aunque en este caso es lo de menos.

Lo más raro del asunto es que este semejante golazo lo marcó un hombre de la Selección de Líbano. Sí, el autor de esta obra es el desconocido Hassan Chaito.

Prohibido mirar el video una sola vez.