El hombre en desgracia es el capitán de Cabofriense de Brasil. Ese día Botafogo no necesitó de Germán Herrera y Sebastián Abreu para abrir las acciones porque tuvo un colaborador impensado: un rival, llamado Goeber. En menos de seis minutos, el tipo marcó dos goles en contra de su arco. No te pierdas el video.
Es buenisimo el arquero...onda como que le esta diciendo: Maestro saca alguna, aunque sea al corner...jajaja...muy bueno el blog
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